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Que hacer si mi perro no quiere comer

La mayor parte de los perros comen cualquier cosa sin vacilar un momento. Además, hay algunos perros que no detallan tanto entusiasmo por la comida cuando la ponen enfrente de ellos. Pero que hacer si mi perro no quiere comer puede convertirse en algo preocupante cuando tu perro no exhibe interés en su comida, levanta la nariz y se aleja. Estas son algunas de las causas por las que esto puede ocurrir y qué llevar a cabo para contribuir a su perro a conseguir la nutrición que requiere para sostener su salud.

Asegúrese de que su perro esté sano

Lo primero que debe preguntarse es si su perro esta sano y porque no quiere comer. Si su perro siempre ha comido bien y súbitamente se le quita el apetito, esto es algo de lo que debe preocuparse rápidamente. Si ha perdido peso hace poco o además muestra vómitos o diarrea, es hora de llevar a cabo una visita al veterinario.

Los inconvenientes con los dientes y/o los inconvenientes en la boca tienen la posibilidad de hacer más difícil la nutrición inclusive de los perros más hambrientos. Revise la boca en busca de llagas, crecimientos, pésimos dientes u elementos raros que logren estar ocasionando mal o afecciones a su perro. Esta sería otra causa para conocer al veterinario para un examen. Cuando se haya diagnosticado y tratado algún inconveniente, el apetito de su perro debería volver de manera rápida.

Preferencias de comida para perros y pésimos hábitos

Si los inconvenientes de salud no son un inconveniente, es viable que tenga que tomar en cuenta que su perro ha conseguido algunos pésimos hábitos de parte de sus dueños. Dar de comer a su perro con golosinas complementarios a lo largo del día que sean más ricas e atrayentes que su dieta seca habitual puede ocasionar que con el tiempo se desarrolle un apetito quisquilloso. Si hay bastante gente en el lugar de vida a las que les agrada ofrecerle a su perro golosinas plus o le están dando sobras de comida, esto puede conducir a algunos inconvenientes serios, introduciendo la obesidad.

En casos de nutrición excesiva con chatarra de mesa, algunos perros tienden a soportar hasta que se les proporciona algo que sabe mejor que la comida seca para perros. Aquí es donde usted requiere llevar a cabo algunos cambios y dejar de remarcar el mal accionar. Las sobras de comida y el exceso de golosinas sólo causan incremento de peso y no ofrecen una nutrición balanceada. Su perro requiere comer comestibles nutricionalmente balanceados en proporciones correctas día tras días para sostener su salud. Por eso, en esta situación, llevar a cabo cambios es escencial.

Deje de dar de comer con comestibles y golosinas complementarios y siga una rutina de nutrición programada por día. Ponga la cantidad correcta de comida a una hora regular todos los días y espere. Si su perro no quiere comer la comida, inténtelo otra vez al día siguiente. No le dolerá un día o dos pasar sin que coma, mientras que tenga buena salud y no sea un animal joven (o diabético). Esto va a ayudar a alentar su apetito por la comida de su perro, y luego de un corto tiempo de tiempo debería estudiar que esta comida es el exclusivo alimento que obtendrá día tras días.

Opciones de comestibles y procedimientos de nutrición para perros

Revise el alimento para perros que le da para asegurarse de que no esté estropeado o caducado. Esta puede ser una razón por la que su perro súbitamente no quiere comer su comida. Asegúrese de que los comestibles que da sean seguros, saludables y firmes. No cambie la comida todo el tiempo porque esto puede modificar el sistema digestivo de su perro. Si quiere evaluar un gusto diferente o una marca de comida para perros, lleve a cabo el cambio gradualmente y revuelva algo de la comida vieja con la novedosa con el pasar de los años hasta que sólo esté comiendo la comida novedosa. Un nuevo gusto tiene la posibilidad de ser bastante para alentar el apetito.

Si su perro no quiere comer comida seca sin importar qué, hay algunos trucos para intentarlo que podrían atraerlo a comer. Usted tiene la posibilidad de evaluar otra marca o gusto de comida que podría tener mejor gusto. Combinar en una o dos medidas de cuchara de comida enlatada para secar las croquetas puede proveer un incremento del gusto. Los comestibles enlatados se tienen la posibilidad de calentar sutilmente en el microondas, o se puede poner agua no muy caliente o caldo de pollo con una cuchara sobre los comestibles secos para ofrecerle algo de calor y aroma agregada.

Llevar a su perro a ofrecer un óptimo recorrido antes de la hora de comer además puede contribuir a incrementar su apetito. Si puede desarrollar una caminata día tras día cerca de una hora de nutrición regular, esto va a ayudar a su perro a asociar la caminata con la próxima hora de comer.

Manténgase positivo y tolerante

Su perro puede estar respondiendo a sus advertencias de accionar a lo largo de las comidas. O puede estar disfrutando de la atención que se le presta cuando no come su comida, lo que refuerza su mal accionar. Al sostener un tiempo de nutrición positivo, la vivencia general además proporcionará un refuerzo positivo para su perro. Elogie a su perro cuando coma su comida, y preste atención sólo luego de que la comida haya desaparecido.

Seguir estando fuera del sector mientras su perro come y ofrecerle un espacio relajado y seguro para comer solo, lejos de las dispesiones o la rivalidad de otras mascotas, puede ser servible. Ofrézcale su comida por un corto lapso de tiempo y después quítesela. Esto le enseñará a su perro a comer a algunas horas regulares y le proporcionará una rutina reconfortante donde el perro puede confiar.
Sobre todo, tenga paciencia con su perro y vigílelo de cerca para descubrir signos de patología. Trabaje con su veterinario o con un experto en accionar canino si le preocupa su salud. El tiempo, la autodisciplina y la rigidez van a hacer bastante para sanar a un comedor quisquilloso. Con el tiempo, «mi perro no comerá» se convertirá en una cosa del pasado!

Entonces que hacer si mi perro no quiere comer

Todas las mascotas pierden el apetito ocasionalmente, pero si tu cachorro no come a lo largo de bastante más de un día o dos, podrían fallecer. Algunas mascotas son muy selectivas por naturaleza, pero los perros chiquitos sanos tienden a compensar una comida que no han comido con la siguiente parte. Mientras la mascota actúe como si se sintiera bien, la falta de apetito a lo largo de uno o dos días no es fundamento de preocupación.

Algún pérdida inmediata de apetito que dure bastante más de dos días requiere atención médica, más próximamente si la mascota trabaja enferma. Los perros chiquitos adolescentes tienen menos reservas de grasa y líquidos y no tienen la posibilidad de mantenerse sin comer bastante más de 12 horas antes de requerir asistencia médica. Los perros chiquitos de etnias de juguete son principalmente propensos a padecer caídas probablemente fatales del azúcar en sangre (hipoglucemia) si se saltan una comida. Los signos de hipoglucemia son: marcha en estado de ebriedad, debilidad y, algunas veces, convulsiones. Levante el labio del cachorro y ponga medicamento de Karo, miel o algo semejante en las encías, y cuando estén conscientes, aliméntelos.
Causas de la anorexia

La anorexia puede ser abrupta, donde su cachorro se niega de repente a comer, o gradual, donde come menos a la larga. Algunos perros chiquitos quisquillosos desarrollan opciones por algunos comestibles y se niegan a comer algún otra cosa. Cuando te rindes y alimentas la ración deseada, has entrenado al cachorro para que se salga con la suya. Si tu veterinario confirmó que tu cachorro está sano, entrenar el «amor de un cachorro duro» puede convencerlo de que coma la comida que tú elijas cuando programes la nutrición.

Si tu perro no quiere comer el estrés puede ser un motivo de suprimir el apetito de su mascota; quedarse en la perrera o la falta de un integrante amado de la familia que resulta en ansiedad por la división puede sofocar el apetito del perro. Sólo el estrés de una suegra que visita a la familia puede ocasionar anorexia. Las altas temperaturas al aire libre además tienen la posibilidad de matar el apetito de una mascota.

No obstante, la anorexia es el signo más habitual de patología en los perros y comunmente sucede adjuntado con la fiebre. algún patología puede lograr que un cachorro se niegue a comer.

Las patologías que ponen en riesgo la vida, como el moquillo o el parvovirus, los parásitos o el mal en la boca gracias a la dentición, tienen la posibilidad de lograr que el cachorro se muestre reacio a comer. Inclusive una infección respiratoria que se detiene en la nariz del perro puede arruinar su cena al arruinar su sentido del olfato y el gusto.
Tentar el apetito de los perros chiquitos

Si su mascota deja de comer, va a necesitar un diagnóstico del veterinario para saber por qué, pero comunmente es muy bien legal tentarla con comestibles saludables.

Ofrezca bocaditos sanos como un trozo de carne magra de res o pollo. Eso además le va a proporcionar ayuda a elegir si son quisquillosos, o si verdaderamente tienen un inconveniente que requiere atención médica.
Tente el apetito de su mascota con comestibles que huelen mal y que hacen que los comestibles sean más sabrosos. La salchicha de hígado o la mantequilla de maní son comunmente las preferidas.
Los comestibles para niños recién nacidos a partir de carne además son muy sabrosos para la mayor parte de los perros chiquitos y más simples de comer si la boca está adolorida.
Trate de añadir agua no muy caliente o caldo de pollo sin sal a los comestibles secos para llevar a cabo una mezcla en la licuadora.
Caliente la comida, que puede desbloquear el perfume y despertar el apetito de su cachorro. Ponga la comida en el microondas a lo largo de diez segundos más o menos.
Añadir yogur o requesón a una ración regular además es una aceptable forma de tentar el paladar de su perro u prestar un producto apestoso enlatado con un contenido elevado de carne/grasa.
Si tiene un gato, revuelva algo de alimento seco para gatos con la comida del cachorro. El perfume y el más grande contenido de proteínas de los comestibles para gatos tienen la posibilidad de ser muy atractivos.
Algunos perros chiquitos renuentes comerán si el dueño les proporciona de comer a mano.
Dejar la comida frente a un comedor reacio a lo largo de largos periodos de tiempo abruma y «desgasta» los centros del apetito en el cerebro. Eso matará algún apetito que le quede a la mascota. En lugar de eso, ofrécele a tu renuente comilón una chiquita proporción de comida, y cuando se haya saciado o se niegue a comer, llévatela y regresa a intentarlo una hora después.

En casos graves, el veterinario puede sugerir medicamentos para contribuir a alentar el apetito. En otras ocasiones, la nutrición obligada puede recomendarse con una dieta pastosa que se alimenta al cachorro con una jeringa. En casos extraños, el veterinario puede recurrir a ubicar una sonda de nutrición de manera directa en el estómago para forzar la nutrición del perro.