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Incontinencia Urinaria, aún un tabú en el siglo XXI: Escenario actual de lo que ocurre en Chile

A qué nos estamos enfrentando, quiénes son los más afectados por esta patología, cómo enfrentarla y cómo prevenirla, son algunos de los aspectos que aclaran los profesionales, encargados de ayudar a quienes se ven afectados por la enfermedad.

 

De acuerdo a la Sociedad Internacional de Continencia (ICS), la incontinencia urinaria se define como cualquier pérdida involuntaria de orina, existiendo distintos tipos, como la incontinencia urinaria de esfuerzo, que corresponde a los escapes de orina asociados a esfuerzos como una tos, estornudos o ejercicios; la incontinencia de urgencia que son los escapes de orina que se asocian a  un súbito o incontrolable deseo de orinar  y  se pierde orina antes de alcanzar el baño y la incontinencia mixta, donde se combinan los dos tipos anteriormente descritos.

 

“Existen distintos niveles de severidad para la incontinencia, desde incontinencias leves que pueden corresponder a goteos esporádicos, hasta incontinencias muy severas que se pueden presentar diariamente en forma de goteo continuo”, explica Kinesióloga Tamara Harwardt M.  Especialista en Kinesiología Pelviperineal. Centro Integral de Reeducación Pelviperineal (CIREP) – Hospital FACH. (www.cirep.cl)

 

En Chile, un gran porcentaje de la población va a presentar incontinencia urinaria en alguna etapa de su vida, pudiendo afectar a niños, mujeres y hombres. Siendo más frecuente en las mujeres. Aproximadamente una de cada tres mujeres tendrá IU y su frecuencia es mayor luego de la menopausia.

 

“El porcentaje de personas que consulta y que se trata sigue siendo muy bajo. Aún hoy, existe mucho desconocimiento sobre el tema. En muchas personas y mujeres persiste la creencia de que la incontinencia es normal y se acepta equivocadamente como parte de la vida, a consecuencia del envejecimiento y de los partos. En muchos casos se desconoce que tiene tratamiento”, señala la especialista.

 

Tamara Harwardt explica que en un comienzo uno de los síntomas más comunes son los escapes de orina cuando se tose, estornuda o hacen ejercicios que involucran saltos. Al principio, pueden ser sólo gotas y la incontinencia asociarse sólo a situaciones de esfuerzo puntuales, pero si no se trata con el tiempo, estos escapes de orina tenderán a ser más frecuentes e ir en aumento. En otras personas puede manifestarse como la incapacidad de contener la orina cuando se sienten ganas de hacer pipí o “poca capacidad de aguante” y por lo tanto gotear antes de alcanzar el baño, lo que además puede ir acompañado de un aumento en el número de veces que se orina durante el día y/o la noche”.

 

“A pesar de haber mayor conocimiento y acceso a la información por parte de la población, aún se consulta poco. Se estima, de acuerdo a varios estudios, que sólo un tercio de las personas afectadas por incontinencia de orina consulta por este problema a algún profesional del área de la salud. Lo indicado sería consultar con un urólogo o ginecólogo en cuanto la persona se dé cuenta del problema. Mientras más temprana sea la consulta, más sencilla será su resolución. Y si luego es derivado a tratamiento kinésico, lo aconsejable es que el kinesiólogo indicado sea especialista en el tratamiento de este tipo de disfunciones del piso pelviano”, señala la Especialista en Kinesiología Pelviperineal.

 

A pesar de la cantidad de consultas y del aumento de afectados, los especialistas advierten que hoy no existen programas de salud preventivos específicos para incontinencia de orina, lo que no significa que no se pueda prevenir. Se sabe que la incontinencia urinaria es un síntoma de causa multifactorial, es decir que existen varios factores que pueden influir en su aparición, por lo que en el caso de las mujeres, el momento más adecuado para prevenir la aparición de la incontinencia urinaria es durante el embarazo, en el post parto y en la menopausia.

 

“La incontinencia urinaria se asocia a una debilidad del piso pelviano, músculos ubicados en la base de la pelvis y que ayudan a mejorar no sólo la continencia, sino también el soporte de los órganos pélvicos y la sexualidad. Por lo que uno de los métodos más efectivos, fáciles de realizar y de bajo costo para prevenir la incontinencia, es mantener una buena función de estos músculos. Esto se logra ejercitando el piso pélvico en forma cotidiana. Las mujeres debieran comenzar a preparar su piso pélvico durante el embarazo. En este período se van a producir cambios en el cuerpo de la mujer, que pueden afectar la fuerza de estos músculos. Como son músculos ubicados dentro de la pelvis no siempre se consigue reconocer y contraer el piso pélvico adecuadamente con una simple orden verbal, por lo que la forma correcta de empezar a hacer estos ejercicios es con la guía de un kinesiólogo especialista”.

 

Es así como en la actualidad existen distintos tipos de tratamiento para la IU. Dentro de los que se incluyen la kinesiología pelviperineal, medicamentos y cirugías. “En general, tanto para hombres como mujeres, se recomienda comenzar siempre con tratamientos conservadores y menos invasivos como es el tratamiento kinésico de reeducación pelviperineal que puede incluir entrenamiento muscular del piso pélvico, el uso de técnicas de biofeedback, electroestimulación, neuromodulación, reeducación vesical. Todo dependerá del paciente, su evaluación y tipo de incontinencia. En este caso es importante que el tratante sea un kinesiólogo especialista en el área”.

 

Seguramente esta realidad representa a muchas, por lo que te invito a romper el tabú; deja tus comentarios el blog y ayudémonos contando nuestras vivencias.

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